














Cara de mala hostia
Dragón de ojos perfectos
...Fachadas asesinas¿?....Anoche, después de varios meses, volví a sentir frío.
Me pareció oír un hasta luego del viento silbar, pero al amanecer ya supe que era un adiós.
Qué temprano he salido hoy -pensé esta mañana-, pero el reloj no se equivoca.
El cromo a la par del clima.
Las hojas acompañaban al viento, llevándose las pinceladas más cálidas de aquel paisaje.
Inaudibles lamentos.
Mientras un cigarro me consumía, podía captar el desconcierto. La gente portaba gafas de sol y cortos atuendos, negando lo evidente.
[Las nubes tienen prisa, el sol adquiere este desconcierto.
Veranillo del membrillo]
Percibir el viento rasgar los ojos dándonos otra perspectiva, así, sentir solamente; olvidaros de la imagen que nos cautiva y nos va matando lentamente.
En pocos días volverá el calor, esto solo es un pequeño aviso.
[La mañana nos vacila, la noche empieza a hablar en serio]
No sentía miedo. No había corrido.
La suposición era inevitable, no me enfrentaba a algo desconocido.
Pensé que mi mirada se asentaría en el vacío, sin parpadear. Los ojos se humedecían y así podían permanecer perdidos, y dejaran así brotar retinas detrás de mis primeras costillas.
Parpadeé… y me encontré.
Giré mi cabeza…y allí estabas…
Te volví a ver.
Supe que eras tú porque no te vi. Mirabas hac
ia un lado.
Te contemplé…y te despediste de mí con una mirada.
[Difícil de asimilar, jamás aprendí tanto en instantes.]
– Aquí estoy yo, osada.
O algo así me dijiste.
…Cloni te llamabas…








[Miscegenation respect cultures society feel dreams walk listeners discover union utopia live imagine freedom distances thoughts, heard this when I saw your sunset...]